VOX y el bulo de los 4700€
- Carles Juan Carbonell
- 20 nov 2023
- 4 Min. de lectura
La formación política imita la propaganda nazi mediante cifras falsas

Abdul Ahmed, es un joven bangladesí de unos 20 años. Se levantó una mañana y descubrió que su rostro ocupaba gran parte de las portadas de los medios de comunicación españoles. Empezó a ser bombardeado por imágenes en las que aparecía un cartel. En él, dos figuras principales: la primera, una mujer de la tercera edad y al otro extremo, un joven vestido con capucha y pasamontañas cuyos ojos han sido pixelados. Junto a estas, una frase en la que se podía leer: “UN MENA 4700 EUROS AL MES, TU ABUELA 426 EUROS DE PENSIÓN/MES”, bajo el lema: “PROTEGE MADRID, VOTA SEGURO”. Abdul, pese a que no entendió el idioma, sabía que algo no iba bien. El nombre que aparece en esta historia es ficticio, pero los hechos son reales.
Quedan pocos días para las próximas elecciones madrileñas, que se celebrarán el día 4 de mayo, un cartel propagandístico se encuentra situado en la muy transitada estación de Puerta del Sol de Madrid. El autor de este, Vox.
Vox es un partido político español, fundado en 2013 por miembros del Partido Popular (José Antonio Ortega Lara, José Luis González Quirós, Santiago Abascal Conde e Ignacio Camuñas Solís) y del que, actualmente, su secretario general es Santiago Abascal. Se autodefinen como: “La voz de la España Viva” y ahora cuenta con 52 diputados en el Congreso. En lo que respecta a su ideología, se consideran un partido de derechas, pero para otras muchas formaciones es un partido de ultraderecha debido a sus continuos posicionamientos racistas, homófobos, xenófobos, machistas…
En el último año, la problemática de los MENA (Menor Extranjero No Acompañado) ha sido un tema recurrente del que los medios de comunicación se han hecho eco y lo han posicionado en la agenda mediática, ocupando horas y horas de debate en multitud de programas de televisión. Es por esto, que Vox ha decidido utilizar una figura tan controversial, como la de estos menores, para hacer campaña política en su cartel y “alentar la ira de aquellos que lo lean”, en palabras de la periodista Alicia Gutiérrez, con el objetivo de criminalizar a este colectivo vulnerable y utilizarlo como herramienta de odio. Este método utilizado por Vox remite, según Gutiérrez, a la propaganda empleada por el III Reich, donde se apelaba al exterminio de aquellas personas que sufrían enfermedades mentales o alguna discapacidad por el simple hecho de ser un gasto para el Régimen.
Volviendo al mensaje del cartel, según Vox un MENA cobra 4700 euros al mes mientras que la pensionista percibe 426 euros. Pero la realidad no es la que este partido intenta trasladar, ya que una persona de la tercera edad que recibe la pensión contributiva mínima en la Comunidad de Madrid cobra más de 650 euros. La pensión a la que estaría haciendo referencia Vox es a la pensión no contributiva íntegra, es decir, la que reciben aquellas personas que se han jubilado sin haber cotizado un mínimo de 15 años a la Seguridad Social. Esta formación política también alude en el cartel a que los MENA disponen de esta cantidad tan elevada en forma de transferencia monetaria, pero nada más lejos de la realidad, ya que este dinero lo reciben las entidades responsables de estos menores para así hacer frente a los gastos en manutención, vestimenta, educación, sanidad, etcétera.
La comparación a la que hace referencia el cartel resulta injusta por varios motivos: en primer lugar, en la cifra de la pensionista no se ven reflejados los diferentes gastos de esta. Por ejemplo, en sanidad o dependencia, entre otros. Es más, “si se hiciese el cálculo medio de lo que supone el gasto sanitario de una persona de la tercera edad, veríamos como este es siete veces superior al gasto de una persona de entre 4 a 15 años”, reflexionó Theodora Sánchez (Asociación del Menor Paideia). Y en segundo lugar, porque no se aclara que el gasto que se dirige hacia los MENA es el mismo que para el resto de menores tutelados. De estos, la mayoría son españoles, suponiendo un 70,1 % frente al 28,9 % extranjeros, de los cuales solo un 7,25 % son MENA, según los datos de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid
Pocos días después, el 22 de abril, la Fiscalía de Madrid ante el Juzgado de instrucción número 53 de esta misma ciudad, denunció a Vox pidiendo así la retirada inmediata del cartel. La Fiscalía alegaba que estos menores son un colectivo doblemente vulnerable, tanto por la edad como por el desarraigo estructural y en consecuencia, exigen de una mayor protección. La denuncia por un supuesto delito de odio protege "la dignidad de la persona, individualmente y como parte de determinados colectivos". Por esta razón, la Fiscalía argumenta que el cartel transmite una “concepción prejuiciosa" y se trata de una "actuación de intolerancia". El juez encargado del caso no tardó en dar respuesta, desestimando la petición de la Fiscalía de retirar de forma cautelar el cartel situado junto al último peldaño de las escaleras de Puerta del Sol. El magistrado argumentó que “no se da ni peligro por la demora ni apariencia de buen derecho”.
El objetivo de Vox con el cartel es “deslegitimar la acción de gobierno haciendo creer que quien te gobierno no piensa en ti y piensa más en otras personas, que según su ideología (de Vox), no se lo merecen por ser extranjeros”, manifestó Alicia Piquer Sancho, exdiputada del PSOE en Madrid. No hay que olvidar que las víctimas de esta polémica son menores, que se encuentran en un país que no es el suyo, sin padres… y sufren la criminalización por parte de un partido político. El resto de formaciones políticas condenaron de forma unánime estas prácticas y cuestionaron si en una sociedad democrática como la española debería haber cabida para estos “discursos del odio”, que atentarían directamente contra la integridad moral del protagonista de esta historia, Abdul.



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