Una Madonna venida a menos
- Carles Juan Carbonell
- 20 nov 2023
- 2 Min. de lectura
.El nuevo espectáculo de Samantha Hudson aterriza en Valencia

Era un domingo corriente en pleno centro de Valencia. El destino, la calle San Vicente Mártir número 44. Allí, la imponente puerta del Teatro Olympia: su gran marquesina metálica, las dos columnas de mármol rosado presidiendo la entrada y, a ambos lados, cárteles que anunciaban Eutanasia Deluxe. En la cola había 20 personas esperando impacientes para tomar asiento y disfrutar del nuevo show de la polifacética Samantha Hudson.
«Un travesti tintado de rubio», como la misma Samantha Hudson se define, es por derecho propio uno de los íconos indiscutibles tanto de la Generación Z como del panorama queer español. Esta misma es la causante de que más asistentes llenaran el teatro un domingo. Una vez dentro, el patio de butacas de color rojo bermellón lleno hasta arriba. Y al fondo, un escenario que daba algunas pistas de lo que esperaba a todos los espectadores: en el centro un armario sobre una platea, a su izquierda una mesa con tres pelucas y, sobre esto, multitud de prendas tendidas. Tops fluorescentes, vaqueros rotos y lencería de encaje vestían el escenario de Eutanasia Deluxe.
Una vez empezó el espectáculo, y la gente iba enloqueciendo a ritmos desenfrenados, la artista ofrecía un show lleno de canciones propias, bailes difíciles de definir y cambios de vestuario en directo. Entre estos outfits: una bata morada de plumas rojas muy pomposa, un conjunto rockero de dos piezas hecho de cuero negro y un vestido turquesa en forma de sirena con mucho tul. Las risas descontroladas de todos los allí presentes, incluido el personal que se asomaba a hurtadillas, opacaban cualquier otro pensamiento que se tuviese en ese momento. Era reír o reír. Entre los monólogos y canciones de la dicharachera artista destacaron chistes sobre un amplio abanico de personajes como Jesucristo, pasando por Marta Sánchez y Leticia Sabater. La energía y talento de la artista se respiraron en cada minuto de los aproximadamente 60 que duró la performance.
Eutanasia Deluxe, es “la representación en vivo de un suicidio asistido”, como ella misma lo define tras acabar casi muerta en cada show. En este hace partícipe a todo el mundo y los asistentes se convierten en los cómplices de todas sus locuras. El resultado es un espectáculo único que no deja impertérrito a nadie.



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