Las tricolor, fuera de la UJI
- Carles Juan Carbonell
- 20 nov 2023
- 2 Min. de lectura
La manifestación contra la visita de Felipe VI termina en disturbios
Al despertar parecía un día normal, por primera vez desde hace ya algún tiempo, había vuelto el calor. Como cada mañana, los estudiantes de la Universitat Jaume I de Castellón se dirigían hacia el recinto del campus. Pero, a escasos pasos de la entrada, algo les llamó la atención. Los alrededores estaban abarrotados de furgones policiales. A medida que se acercaban a la facultad, un grupo de estudiantes vestidos con ropa informal, pantalones anchos y banderas tricolor a medio esconder asomando por sus mochilas. De forma repentina, una chica con el flequillo despuntado y multitud de pendientes de aro, comenta: “¿Cuándo habéis dicho que llegaba el Borbón?”.
A las 12:30 del mediodía estaba prevista la llegada de Felipe VI, al Paraninfo del campus, con motivo de la celebración de la asamblea de la Confederación Empresarial Valenciana, la cual presidía el monarca. Alrededor de la cafetería Els Sentits, situada en el centro del campus, se vislumbraba un grupo de unas 40 personas con actitud inquieta. Tras unos minutos de incertidumbre, empezó una manifestación en la que no tardaron en aparecer diversos cánticos: “Fuera Borbones de Castellón”, “Castellón será la tumba del fascismo”. Esta multitud se dirigía hacia el edificio donde iba a tener lugar el acto. No anduvieron ni 30 metros, cuando se encontraron de frente con un cordón policial de unos 12 agentes uniformados y, detrás, dos furgones que los escoltaban. Al grito de “mantenemos intervalos”, los agentes de policía prohibían el paso de los manifestantes.
A simple vista, parecía una marcha espontánea convocada por estudiantes, pero tan pronto como aumentaba el número de manifestantes, tanto insignias de diferentes sindicatos y asociaciones como disturbios aparecieron. “Policía tortura y asesina”, gritaban mientras algunos eran reducidos en el suelo. Poco a poco, retrocedían. Un joven, que se encontraba apartado de los manifestantes fue amonestado por tres agentes, otra chica con los brazos en alto era empujada por un policía, una mujer de apariencia más mayor y vestida con tirantes anchos, sufría un ataque de ansiedad.
Pese a lo acontecido, el acto siguió su curso y el monarca presidió la asamblea. Los fieles seguidores del Rey vitoreaban, con gran entusiasmo y alegría, la presencia de su majestad, Felipe VI. A las puertas del Paraninfo, periodistas y banderas de España ondeando con fuerza. A las puertas del campus, banderas republicanas.



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